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Juguemos como cuando éramos niños

“Tapa, tapita, tapón. Cierro la boca. ¡Ya está!” Eso nos cantaban en el jardín cuando debíamos hacer silencio, hoy, es hora de levantar la voz.

Hace años que venimos cerrando la boca ante los atropellos de los personajes políticos que hoy nos vuelven a gobernar, que hace tiempo conocemos, que son la figurita repetida del álbum y que desde el siglo pasado siguen reapareciendo sin escrúpulos.

Desde que asumieron en el 2019 no pararon de jugar con nosotros, de utilizarnos y divertirse a costa nuestra. Es hora de que juguemos nosotros. Hoy, empezaremos por jugar con las palabras y los idiomas, vamos a divertirnos con las lenguas que forman parte del crisol de razas que somos y ¡preparémonos! mañana, les ganaremos en su propio terreno de juego.

Vara:

Cuántas veces nos hemos visto avasallados por esos seres cuando proclaman por derechos, pero en realidad, más bien, se han dedicado a hacerlos válidos sólo para ellos.

Eso son, miden todas las cosas con VARAS distintas. Para ellos está bien hacer fiestas y gastar los impuestos que los ciudadanos pagamos, en costosas cenas o viajes, pero nos quieren exigir tener un “pase sanitario” para poder pagar esos mismos impuestos que los alimentan o, hacer cualquier actividad que nos plazca. Nos “prohíben” salir al exterior a menos que no tengamos una fortuna y podamos pagar todo de contado; se recomiendan entre ellos vacacionar dentro de las fronteras para disimular su hipocresía, pero se van de viaje al exterior con noviecitos y noviecitas acomodados. Nos hablan de la gran solución que han traído a nuestra población por comprar vacunas, pero ellos se hicieron pasar por médicos para vacunarse primero. No nos dejaron enterrar a nuestros muertos pero hicieron funerales masivos por personajes que les convenía para su propia fama…

Nos quitan derechos cuando nos prohíben circular o hacer determinadas actividades, pero se dedican a pasear perros en helicóptero. Nos insultan con propagandas en donde se nos llama, a todos los ciudadanos, “inconscientes”, “perejiles” “ignorantes”, “giles”, pero no vaya a ser que levantemos la voz para criticar algo a uno de ellos. Abusan de sus empleados, le ofrecen puestitos y desaparecen ante el escándalo, pero cuando alguien dice la verdad sobre la situación marginal de un barrio carenciado salen a la luz a denunciar eso como “discriminación”. Denigran a funcionarios masculinos opositores por determinada declaración honesta y respetuosa, pero no salen a gritar cuando uno de los suyos le lame el pecho a una mujer en plena sesión; y mucho menos, salen a proclamar por los derechos de las mujeres abusadas por hombres de poder, que aún siguen en el poder. Hablan de la “pobreza” como un mal a erradicar y critican a los empresarios por generar dinero, pero se visten con ropajes al que un ciudadano común no puede acceder y viven en casas que nuestros impuestos pagaron. Son incontables las cosas con las que ellos miden distinto y podríamos escribir un libro sobre ello…

Ellos son quienes crearon ese concepto: “ELLOS”. Nos dividieron de tal modo que coexistimos por supervivencia mientras “nosotros” somos el enemigo al que deben aniquilar.

Varita:

Tienen la VARITA que les permite desaparecer cosas, personas, momentos, causas y lo que desean desaparecer con tan solo un “hechizo” que tiene nombre y apellido. Dólares de los bancos. Dólares sellados que aparecen en archiveros. Mujeres que descubren esos dólares. Personas que violan DNU’s inconstitucionales. Información periodística. Periodistas. Fiscales. Explosiones. Violaciones a derechos humanos.

También tienen el poder de hacer aparecer cosas mágicamente. Millones en cuentas de personas que nunca hicieron nada. Títulos. Puestos en el Estado imposibles de solventar. Presupuesto para arreglar aviones privados. “Inversión” para la conexión de los presos. Causas. Culpables encarcelables.

Asimismo con la varita corrigen, más bien, dibujan, números; crean presupuestos; firman “acuerdos”; establecen precios; prohibiciones para el “bien” de la población.

Pero por sobre todo, el mayor poder de esa varita, es el lavado instantáneo de mentes.

VOR:

Es interesante el juego de palabras que se puede formar con diversos idiomas y que le da un cierre al significado de la realidad que vivimos.

En el idioma ruso, “VOR” significa “estafador”, “ladrón” y no hay mejor descripción que esa para los funcionarios de este gobierno. Nos robaron todo, el dinero, la libertad, los derechos, la vida y a algunos, hasta la esperanza. Nos robaron el futuro y el pasado. Algunos, hasta ya perdieron su presente.

Nos robaron las vacunas y las piedras. A los médicos y jubilados los estafaron, pero le pagamos 2.5 millones a quien solo es una cínica figura ávida de poder. Nos están robando lo más preciado, el tiempo, tiempo que necesitamos para sanar como sociedad y para solucionar las cosas en las que nos metieron.

Sin embargo, “VOR” en el idioma armenio significa “culo” y para sanar y solucionar todo lo que nos debemos en la Argentina, la utilización más exacta de esta palabra que hace referencia al gobierno es que debemos darles una “Patada en el culo” ganándoles en las elecciones, abogando por la República, la Libertad y los Derechos de todos los argentinos; de forma limpia, justa y defendiendo lo más preciado que tenemos los seres humanos: nuestra humanidad.

VÓRON:

Desde hace ya incontables años que coexisten con los humanos. Oportunistas, carroñeros, inteligentes… CUERVO, ave que ha sido norte de mitos y leyendas y, en algunas partes del mundo, hasta ha llegado a ser venerado como un “dios”.

En este punto geográfico de la Tierra, los llamamos “gobierno”. Lleno de mitos y leyendas, como las semillas plantadas en 1945 que aún no dejan de crecer y destruir las mentes de quienes se inundan con dichos cuentos.

“Cuervo”, exactamente eso significa “VÓRON” en el idioma ruso. Suena tan alineado con los personajes que nos representan que parece idílico. Las características del tipo de animal al que se asemejan, la composición del juego de palabras, el significado de la raíz de la misma…

Son aves carroñeras mágicas. Su inteligencia se ha comprobado a través de la observación de su comportamiento con otros, los controlan para que trabajen para ellos y se alimentan de esa carroña. Son oportunistas, se alimentan de lo que producimos y desechamos y ensanchan sus estómagos o más bien, sus billeteras.

Sobrevuelan nuestras cabezas oprimiendo nuestra libertad, siendo amenazantes y graznando cuando les conviene.

Nos convirtieron a los argentinos en distintas especies animales caracterizadas por ideologías, en lugar de unificarnos por ser simplemente humanos. ¡Nos han dividido tanto! No existimos como sociedad, somos diversos puntos viviendo en un mismo territorio geográfico que se pelean por ideas que han perdido hasta lógica, porque lo importante es el personaje que las dijo y no su contenido. Somos “el otro”, no importa nada más que eso. Y vivimos para ellos, aunque muchos de nosotros no podamos ni comer.

Es hora de jugar con ellos, de involucrarnos y cambiar la política que instauraron, para que se conviertan en lo que realmente deben ser: servidores públicos del pueblo argentino. El poder lo tenemos los ciudadanos y debemos dejar de callar.

“¡VARA, VARITA, VOR-ON!”

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